
Te he visto hecho un plato, manso y tierno
he sentido tu canto como palo de lluvia,
con tu espuma a la guitarra.
Me he perdido en tus azules
he arribado en tu isla esmeralda,
me he bañado en tus aguas.
Inmortal e infinito te pierdes en mi horizonte
me colmas de paz, me calmas el alma,
adormeces mi espíritu, frenas mis ansias.
Aquí y ahora, ayer y mañana
te descubres ante mí
cuando estoy en marejada.
En calas, puertos y playas
el Mediterráneo permanece
presto a mi llamada.
Tu mirada reviste mis alas,
y la brisa de tus olas
alimenta mi llama.
Ohhh!!! Que bonito!!! Preciosas metáforas
Muchas gracias por tu comentario. Un poema dedicado al mar no podía faltar entre mis versos. Saludos.
Muy bonito y poético
Muchas gracias.